CorporazioneAttiva
[TEEM0] Bolivians Surfers
1 membriTasse 100%Fondata nel 2025
- Kill
- 7
- +0 negli ultimi 90 giorni
- Perdite
- 7
- +0 negli ultimi 90 giorni
- Efficienza
- Efficienza ISK 43%
- ISK distrutti
- 625.3M
- +0 negli ultimi 90 giorni
- Attività
- Inattivo
- 0 kill/giorno · ultimi 90 giorni
Scheda di combattimento
Numeri da eve-kill, di tutta la carriera
Combattimento
- Kill
- 7
- Perdite
- 7
- Indice di pericolo
- 100%
- Colpi finali
- 1
- Punti
- 7
ISK
- Distrutti
- 625.3M
- Persi
- 845.6M
- Bilancio
- -220.3M
- Efficienza ISK
- 43%
Solo
- Kill in solo
- 0
- Percentuale solo
- 0%
- Kill medie/giorno
- —
Altro
- Perdite contro NPC
- 0
- Quota perdite NPC
- 0%
- Attività
- Inattivo
Attività
Cosa vola la corporazione, dove combatte, le ultime kill e perdite
I più preziosi
Le kill più costose del periodo
Chi incontra
Chi uccide, da chi viene uccisa e cosa perde
Ultimi 90g
Uccisi
Ucciso da
Scafi persiPerdite suddivise per classe di scafo.
Battaglie
Gli scontri nella finestra scelta, dal nostro archivio killmail
Descrizione
Surfeando en el profundo mar del Titicaca con mis amigos Peruanos muerde Cuyos
Nadie sabe con certeza cómo empezó, pero las leyendas concuerdan en algo: Bolivian Surfers nació donde el surf no debería existir.
Dicen que todo comenzó con un grupo de pilotos bolivianos mirando el mapa estelar y preguntándose:
—“¿Y si en vez de warpear… surfeamos?”
Y así, surfeando en las arenas del vacío, donde no hay olas pero sí lag, misiles y gente muy seria, apareció la primera tabla espacial: una nave con el fitting más cuestionable de la historia, impulsada por fe, adrenalina y un afterburner que sonaba como licuadora.
Los Bolivian Surfers aprendieron a dominar el arte ancestral del drift interestelar:
entraban a los sistemas como si fueran a minar… pero en realidad estaban buscando la ola perfecta: esa pelea que empieza mal, empeora rápido, y termina con un “GF” escrito con dignidad temblorosa.
Su lema se volvió inmortal:
“No necesitamos agua. Con sal en el chat es suficiente.”
Con el tiempo, su fama creció. Los locales los reconocían por señales claras:
Llegan tarde a la flota… pero llegan con estilo.
Dicen “solo una roam corta” y vuelven tres horas después con historias imposibles.
Nadie entiende el plan, pero el ambiente está buenísimo.
Y aunque el universo de New Eden sea frío y despiadado, ellos demostraron una verdad que pocos se atreven a aceptar:
La verdadera ola no está en el espacio… está en el caos.
Así que si alguna vez los ves aparecer en tu overview, no te asustes.
Solo escucha con atención, porque probablemente viene el grito de guerra que los hizo eternos:
“¡Ajusten tablas… que la arena está buena!
Nadie sabe con certeza cómo empezó, pero las leyendas concuerdan en algo: Bolivian Surfers nació donde el surf no debería existir.
Dicen que todo comenzó con un grupo de pilotos bolivianos mirando el mapa estelar y preguntándose:
—“¿Y si en vez de warpear… surfeamos?”
Y así, surfeando en las arenas del vacío, donde no hay olas pero sí lag, misiles y gente muy seria, apareció la primera tabla espacial: una nave con el fitting más cuestionable de la historia, impulsada por fe, adrenalina y un afterburner que sonaba como licuadora.
Los Bolivian Surfers aprendieron a dominar el arte ancestral del drift interestelar:
entraban a los sistemas como si fueran a minar… pero en realidad estaban buscando la ola perfecta: esa pelea que empieza mal, empeora rápido, y termina con un “GF” escrito con dignidad temblorosa.
Su lema se volvió inmortal:
“No necesitamos agua. Con sal en el chat es suficiente.”
Con el tiempo, su fama creció. Los locales los reconocían por señales claras:
Llegan tarde a la flota… pero llegan con estilo.
Dicen “solo una roam corta” y vuelven tres horas después con historias imposibles.
Nadie entiende el plan, pero el ambiente está buenísimo.
Y aunque el universo de New Eden sea frío y despiadado, ellos demostraron una verdad que pocos se atreven a aceptar:
La verdadera ola no está en el espacio… está en el caos.
Así que si alguna vez los ves aparecer en tu overview, no te asustes.
Solo escucha con atención, porque probablemente viene el grito de guerra que los hizo eternos:
“¡Ajusten tablas… que la arena está buena!