Capsuleers.app logo CAPSULEERS.APP
Gael O Connell0.20
Pilot

Gael O Connell

MinmatarSebiestor
Killboard
Kills
0
+0 in the last 90 days
Losses
1
+0 in the last 90 days
0%
Efficiency
ISK Efficiency 0%
ISK destroyed
0
+0 in the last 90 days
Activity
Inactive
0 kills/day · last 90 days

Combat Record

Career-long numbers from eve-kill

Combat

Kills
0
Losses
1
Danger Ratio
100%
Final Blows
0
Points
0

ISK

Destroyed
0
Lost
6.4M
Balance
-6.4M
ISK Efficiency
0%

Solo

Solo Kills
0
Solo Ratio
0%
Avg Kills/Day
—

Other

NPC Losses
0
NPC Loss Ratio
0%
Activity
Inactive
Damage Dealt0
Damage Ratio · 0%
Damage Taken4.8K

Activity

What they fly, where they fight, latest kills and losses

ShipsLast 90d
SystemsLast 90d
Latest killsKillboard
Latest lossesKillboard

Most Valuable

The priciest kills in the window

Matchups

Who they kill, who kills them, what they lose

Last 90d
Killed
Killed By
Hulls LostLosses broken down by hull class.

In-game bio

Gallente por elección. Minmatar por sangre. La verdad no se arrodilla.

Me llamo Gael O Connell.
Y sí, el apellido no suena muy tribal. Lo tomé de un soldado gallente que murió protegiendo a un grupo de esclavos durante la retirada de Arzad. Fue la primera vez que vi a un forastero luchar como uno de los nuestros. No quise olvidarlo.

Nací en una luna sin nombre, entre polvo, metal oxidado y silencio. Mi madre murió al darme a luz. Mi padre murió poco después con un rifle tribal entre las manos. La República me crió, o al menos lo intentó. Aprendí a luchar antes que a leer. Mis maestros fueron exiliados, insurgentes y veteranos de los Valklear con más cicatrices que recuerdos.

Durante años fui un soldado tribal. Pura rabia con piernas. Pero entonces alguien vio en mí algo más: potencial.
Me enviaron a Pator, al programa cápsula. La inmortalidad no me sentó bien. Morí más veces en los entrenamientos que en todo mi tiempo de infantería. Pero sobreviví. No por fuerza, sino por propósito.

Hoy soy cápsulista.
No porque me lo gané, sino porque el destino quiso convertirme en un arma sin fecha de caducidad.

Trabajo para la República Minmatar, claro. Lo llevo en la sangre. Pero también acepto contratos de la Federación Gallente. No por amor a su democracia —yo no tengo paciencia para debates y banderas ondeando en plazas virtuales— sino porque entre todas las potencias que no son mías, son los únicos que aún me miran a los ojos sin tratar de encadenarme o analizarme.

Los gallente pagan bien y me dejan volar libre. Eso es más de lo que puedo decir de algunos en mi propia tribu.

Mi nave favorita es una Stabber Fleet Issue modificada. Ágil, rápida, letal. Como una lanza arrojada por un antepasado furioso. También tengo una Typhoon, vieja y resistente, como los que lucharon en la Rebelión. La mantengo con mimo, como si fuera un altar móvil.

He destruido colonias, rescatado prisioneros, acabado con convoyes amarr que llevaban niños en jaulas. Y sí, he tomado contratos menos nobles. Ninguna guerra es limpia. Pero yo duermo tranquilo porque no olvido por qué empecé.

No lucho por gloria, ni por banderas. Lucho por los que siguen encadenados.
Si colaboro con gobiernos, corporaciones o alianzas, que lo sepan:
no soy s